
Nuestros comportamientos son un conjunto de hábitos que hemos adquirido a lo largo de nuestra historia, son comportamientos repetidos de los cuales no somos conscientes que los realizamos.
Por lo tanto, para nosotros poder cambiar nuestro comportamiento, debemos entonces cambiar nuestros hábitos.
¿Te pasa que cuando decides que ya es momento de cambiar algo te sucede casi sin darte cuenta que regresas a tu hábito no deseado? Esto NO tiene nada que ver con tener o no fuerza de voluntad, se trata de nuestros arraigados hábitos.
La mente consciente
Es la mente creativa, es la que aprende cosas nuevas, la que crea, la que usa la fuerza de voluntad, la que piensa, organiza, planea, revisa, etcétera. Para todo este trabajo ocupa mucha energía.
Cada vez que hacemos algo nuevo, se crean nuevas conexiones de neuronas en nuestro cerebro, entre más las fortalecemos, es decir, entre más repetimos lo aprendido, esas conexiones se hacen más y más fuertes, y cuando ya las sabes hacer de tal manera que no te das cuenta como lo haces, es que se ha transformado en hábito y está en la mente inconsciente.
La mente inconsciente
Es donde, entre otras cosas, tenemos aquello que ya aprendimos y que ya hacemos bien; es decir, nuestros hábitos. Controla alrededor del 90 o 95% de lo que realizamos dentro del día.
Casi todo lo que hacemos durante el día es un hábito, algo que ya aprendimos bien, como por ejemplo: caminar, lavarte las manos, la forma como comes, la forma como lavas los platos, la forma de estudiar, de analizar algo, la forma en que manejas, o como reaccionas ante algo que no te gusta, etc.
La manera de cambiar un hábito
Los hábitos en algún momento los aprendiste de tan buena manera que ahora lo haces sin darte cuenta, ¡lo haces sin tener que ponerle atención a cada paso del proceso!
Entre más repetimos el hábito más se fortalecen las conexiones neuronales de ese comportamiento lo que hace que podamos hacer la acción sin tener que pensar en cada paso.
La mente siempre está alerta para conservar nuestra seguridad, por lo tanto, si percibe que un cambio no da seguridad, lo más probable es que se produzca resistencia al cambio, por eso nos cuesta tanto cambiar los hábitos. Lo desconocido puede ser peligroso y se interpreta como un riesgo, y la función de la mente es alejarnos de cualquier riesgo.
Si tu deseas cambiar un hábito, en el momento de realizarlo con tu cuerpo entonces es probable que sientas incomodidades y tu cuerpo se resista a incorporar ese nuevo hábito.
Nuestros hábitos están enraizados en nuestra mente inconsciente, se pueden cambiar de la misma forma en la que se crearon que es básicamente con la repetición, reaprendiendo nuevos hábitos, aunque esta es la forma más lenta de hacerlo.
La forma de cambiar un hábito es entender que nuestra mente y cuerpo están enseñados de una manera y ahora hay que enseñarlo de otra. El nuevo comportamiento que quieres incorporar en tu vida debes realizarlo tantas veces que se torne un estado repetitivo hasta que no te des cuenta como haces ese nuevo comportamiento. También debemos aceptar el hecho de que nuestro cuerpo se resistirá al cambio, que es un proceso normal.

HOLA, SOY CECILIA SAQUEL…
Coach de Programación Neurolingüística de estructura profunda (PNL), con un Diplomado en Bioneuroemoción, Mentora de Mujeres, experta en Reprogramación Mental y MBA en Recursos Humanos, además de ser especialista en Control de Gestión e Ingeniero Civil Industrial.
Durante mi lucha contra los ataques de pánico, busqué soluciones en la medicina tradicional y en diversas terapias alternativas, sin obtener resultados definitivos. Sin embargo, todo cambió cuando descubrí la PNL y la Neurociencia.



ÚNETE A LA COMUNIDAD
Aprende a usar tu mente para dominar tus emociones y construirla vida que deseas, sin revivir heridas del pasado.
info@construyomivida.com
REPROGRAMA TU MENTE
Unete a mi mentoría gratuita REPROGRÁMATE donde cada martes recibirás contenido práctico y fácil de aplicar basado en neurociencia, programación neurolingüística y bioneuroemoción.
Creado por Val Ernst con © systeme.io